Adiós a Juan Antonio Ramírez
El viernes falleció Juan Antonio Ramírez, socio del Instituto de Arte Contemporáneo. Lamentamos enormemente esta terrible pérdida para la comunidad artística. Como catedrático de Historia del Arte de la Universidad Autónoma fue un ejemplo para muchas promociones de alumnos y discípulos; como escritor nos deja algunos de los libros más brillantes y serios publicados en las últimas décadas. En el último de ellos, El objeto y el aura, demostraba una vez más su incansable defensa del arte actual y su gran aprecio hacia los artistas españoles, incluyendo a los más jóvenes
En el IAC puso en marcha y desarrolló el documento de Derechos del usuario de museos y centros de arte. Ejemplo de honestidad y defensor de lo público, siempre concibió el arte en su contexto social y tuvo en mente que el público es merecedor de todos nuestros esfuerzos y que, sin él, lo que hacemos no tiene sentido.
Decimos adiós a Juan Antonio con gran tristeza pero muy orgullosos de su importante legado y de haber tenido el privilegio de trabajar junto a él en la asociación.
La Junta Directiva del IAC
Publicado el 14 septiembre 2009
@IAC_asociacion
Es muy difícil de creer que ya no podamos disfrutar de la honestidad e intensidad de sus ideas. Todavía le recuerdo en su última aparición pública con el IAC:
http://www.iac.org.es/video-de-la-presentacion-del-documento-de-usuarios-del-arte/
Juan Antonio Ramírez
In Memoriam
Con motivo de la edición del libro de artista, colección “Las Cajas de Uruk”, POEMAS EDIFICIOS. MADRID (Museo de Arte Contemporáneo, Centro Cultural Conde Duque, Madrid, 2007), tuve la ventura de conocer personalmente al admirado maestro y entregarle su agraciado re/trato (ver aquí).
En su poético estudio de la calle Canillas, almacén que, causalmente, había pertenecido a otro querido amigo –Antonio Martín, maestro del vidrio, “Cristalerías Cervantes”–, tras exponerle mis “arquitexturas”, hablamos intensamente, observados por sus tiernas criaturas de hojalata, de la “Sincronicidad‐Azar Objetivo”, de las “columnas de la colmenas” y “Marcel Duchamp”. Pronto tuve el honor de recibir el regalo de su magnífico texto y su entrañable amistad.
Eduardo Scala
Juan Antonio Ramírez fue mi profesor y hoy confieso que nunca he sentido una admiración más profunda hacia un docente (después de haber pasado por varias facultades, en el transcurso de dos carreras universitarias y una tesis doctoral). Tuve la fortuna de tener un trato cercano, con él, durante unos meses, en los que me manifestada su disconformidad con el nuevo Proyecto de Ley de Propiedad Intelectual (hoy vigente).
JA tenía una creatividad desbordante, una inteligencia fuera de lo común y una personalidad arrolladora.
Seguí con entusiasmo su asignatura sobre ” Arte Marginal”, en el Departamento de Historia del Arte de la UAM. Desde el primer instante experimenté la seducción de su lúcida inteligencia y su capacidad ilimitadanpara abordar cualquier manifestación de la cratividad humana, sin prejuicios.
Más allá de lo académico, sentí un profundo afecto hacia su persona.
JA era un hombre con una honestidad y una sinceridad rotundas, sin dobleces, coherente con sus ideas y con una tolerancia extraordinaria hacia los planteamientos y las creencias ajenas.
Admiraba su carácter reivindicativo, más allá de su labor universitaria, hacia todo aquello que consideraba injusto o abusivo.
Era un hombre inteligente, sincero, humilde, bueno y, en definitiva, extraordinario.
No escribo por decir algo políticamente correcto sino que me mueven el cariño y la pena profunda que siento ante su pérdia.
He llorado su muerte y lamento enormemente no poder volver a intercambiar palabras con él.
Descansa en paz, profesor.
Mar