Visita de socios/as al Instituto del Patrimonio Cultural de España
Socios/as del IAC realizan una visita guiada al Instituto del Patrimonio Cultural de España.
El jueves 5 de junio socios/as del IAC han realizado una visita guiada a la sede principal del Instituto del Patrimonio Cultural de España, situada en el edificio conocido popularmente como "la corona de espinas", obra de los arquitectos Fernando Higueras y Antonio Miró Valverde, que es considerado un referente de la arquitectura contemporánea española.
Han tenido la oportunidad de conocer de primera mano la labor de los profesionales que integran el equipo técnico del IPCE y de conocer la historia y funciones del Instituto entre las que están la investigación, conservación y restauración de los bienes que conforman el Patrimonio Cultural.
Además han podido acceder a los talleres de restauración de pintura donde les han explicado las diferentes técnicas que se aplican.
En 1965 la Dirección General de Bellas Artes encargó a los arquitectos Fernando Higueras y Antonio Miró el proyecto para un centro de restauración y formación de restauradores.
El inmueble, de hormigón armado visto, está inscrito en un círculo de 40 metros de radio dividido en 30 gajos principales que en la crujía exterior se parten en dos. Se distribuye en cuatro plantas circulares, conectadas verticalmente por medio de dos núcleos de escaleras y ascensores. En los pisos superiores la circulación horizontal se efectúa a través de dos anillos concéntricos internos, y en el exterior del edificio hay un tercer anillo que posibilita la circulación rodada de vehículos pesados y el acceso de los bienes culturales de gran tamaño directamente a los talleres.
Las obras se iniciaron en 1966, pero se paralizaron cuatro años más tarde. Finalmente, en 1985, el edificio se convirtió en la sede del recién creado Instituto de Conservación y Restauración de Bienes Culturales. Se acometieron entonces algunos cambios, tales como la eliminación del ajardinamiento del patio central, cubrimiento con una cúpula de cristal y construcción de la biblioteca en la planta sótano.
El edificio puede encuadrarse, como casi toda la obra de Higueras, en el contexto de un organicismo tardío y expresionista. Es sin duda una de las obras más significativas de la arquitectura española contemporánea. Fue declarado Bien de Interés Cultural, por Real Decreto 1261/2001, de 16 de noviembre.