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Blanca Soto. Exposición “Exvoto Inútil”, de Luis Quintero en galería Blanca Soto.

La_muerte_por_delante-luisquintero.net-0053

Del 10 septiembre al 10 octubre de 2015

BLANCA SOTO ARTE
Almadén, 13 28014 Madrid
+34 91 402 33 98
galeria@galeriablancasoto.com


La Galería Blanca Soto, inaugura el próximo jueves 10 de Septiembre a las 18:00h la exposición “Exvoto Inútil”, de Luis Quintero, dentro de Apertura Madrid Gallery Weekend 2015.


El devenir artístico de Luis Quintero no ha estado nunca exento de preguntas. Ya desde sus inicios, afloraba una honda voluntad reflexiva que ha ido codificando su personal manera de interpretar el mundo y abundando en la forja de un vasto imaginario simbólico que hace del subconsciente el hontanar de su creatividad.


A mitad de camino entre la indagación formal y conceptual y la exploración incesante de la historia del arte y las ideas estéticas, Exvoto inútil no es una excepción. Quizá toda la muestra en la Galería Blanca Soto pueda verse como una nueva ofrenda ?un tanto socarrona? con que el artista, esbozando una suerte de sonrisilla búdica, finge complacer a sus dioses. De inmediato se impone ante nosotros la idea de montaje o assemblage, evidenciada por la yuxtaposición de texto e imagen y la adhesión recíproca de planos y volúmenes que dialogan en técnicas (dibujo, pintura, modelado, collage objetual) y soportes disímiles (papel, cristal, madera, arcilla polimérica), en un intento de entender la obra de arte como «totalidad».


La delimitación del plano visual se vuelve a veces más constructivista en piezas como «Discurso» o «Funambulismo», pero jamás renuncia al desenfado lúdico, al libre y sano ejercicio de la provocación, al calambur satírico (como en «Mon arc») o a la mirada cáustica, genuina del autor gaditano (como en la perspicaz «Haz lo que debas», cuya secuencia cíclica ?subrayada por la fisonomía misma de la serpiente que protege su nido? representa, sobre la base de dos retratos de época, el latrocinio impúdico del hombre frente a la dádiva creadora de la mujer, en una insospechada relectura del conflicto de género).


Del arte moderno ha heredado Quintero la trasgresión de las fronteras históricas entre las dos dimensiones del lienzo y el espacio tridimensional: no en vano, la huella surrealista y dadaísta fija el sustrato de esta exposición, así como la totalidad de su producción reciente. Pero hay algo pretendidamente clasicista en su trabajo y en su manera particularmente ética de entender el arte. El conjunto de su obra mantiene, a las claras, una punzante tensión dialéctica entre platonismo y materialismo. Su mirada es ascética, porque sublima, estetizándolas, las pequeñas miserias cotidianas que impregnan nuestro tiempo, pero su pasión crítica le hace servir más cerca del filósofo que del ocioso ejército del monje o del poeta.


Así, Exvoto inútil nos introduce en el complejo universo simbólico del artista a través de un lenguaje -y de una reescritura- lleno de guiños y complicidades, poniendo en pie un bestiario con que el autor le rinde culto al arte en un juego de espejos contrapuestos con los que Luis Quintero, para fortuna nuestra, ha sabido inventarnos e inventarse a sí mismo.


JAVIER VELA
Septiembre de 2015