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Eloisa de Alisal e Isidro López-Aparicio comisarían en el Museo CajaGranada Memoria de Andalucía la exposición: Reflexiones Expandidas. De mujeres desde la Penitenciaría.

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Este proyecto artístico, viene precedido de una labor de investigación y mediación en distintos ámbitos de desarrollo en los que se aúnan la condición social de la mujer en situación de reclusión con la creación artística.

En esta muestra se enfrentan dos espacios físicos y simbólicos que se ignoran: la penitenciaría y el museo. Esta exposición se ha planteado como un estimulo relacional y creativo en el que el museo se ha convertido en una “posibilidad” para las internas de mostrar su intimidad a través de sus formas propias de expresión, propiciadas a raíz de la alteración en sus vidas de la ecuación tiempo/espacio. Estos factores, elementos vitales para un artista, se convierten en una estrategia impuesta y poderosa pues las mujeres de la penitenciaría rebosan vida y emoción que se convierten en el impulso creador que ocupa su pensamiento y enciende su creatividad.

Las mujeres durante estos meses han trazado un vínculo y han trabajado como si no hubiera muros entre la penitenciaría y el museo, han vivido con la mirada en un proyecto en el que mostrarse, en el que ampliar su espacio de vida. Desde el comisariado se ha generado las herramientas y los vehículos para establecer un diálogo con ellas y dar espacio abierto a sus aspiraciones, sus preocupaciones, sus deseos, sus historias,... que se despliegan y desarrollan en el museo. Las experiencias de las mujeres se cosifican en expresiones artísticas, de diversa índole que son el vehículo de sus propuestas, sin filtros arquetípicos de lo artístico, con sus propias expresiones y objetos con los que se identifican y se sienten orgullosas.

El proyecto expositivo se vértebra a partir de los modos en los que ellas se comunican y sus espacios más significativos. La cabina de teléfonos y el correo postal conforman el cordón umbilical con el exterior, de ahí la importancia de su presencia real. Otros espacios fundamentales son los de formación de ahí la presencia de sus mesas, sus sillas, su biblioteca,… objetos básicos, pero cargados de autenticidad. Se muestran las limitaciones de su vida, como por ejemplo a través de las tecnológicas, en las que la web no existe y sin embargo, objetos descartados tecnológicamente, como las máquinas de escribir, para ellos se convierten en fundamentales. Muchos de estos objetos son “intervenidos” de la manera más natural y cotidiana, como es el caso de las sillas, de forma que acercan su realidad a la de la penitenciaría, más como un acto de voluntad que de recreación.

La biblioteca en la penitenciaría es un flujo sanguíneo de su formación, evasión, conocimiento personal e instrumento de expresión. Las estadísticas de lectura nos lo confirman y sus cartas realizadas ex proceso nos muestran sus sentimientos y sus desarrollos vinculados al mundo del libro.

La palabra también es el vehículo de expresión en sus declaraciones grabadas en video en el que el tiempo en sus diferentes espacios y circunstancias se convierten en análisis personales de sus vidas y de las circunstancias que las condicionan. Muestran su condición como mujer, desde el recuerdo, en su presente o en su deseo futuro. De forma contrapuesta, casi en silencio, la otra pieza videográfica se muestra como una foto fija en trampantojo, que nos conecta con sus pasillos y traslada al momento en que sus celdas simultáneamente se abren o cierran, marcando el monótono reloj de su pulso diario.

Esta muestra ha permitido que el museo se convierta durante estos meses previos a la muestra en el estímulo que posibilita que las mujeres reflexionar y encontrar una ventana abierta donde mostrarse y sentirse escuchadas, donde el respeto del lugar se sume al de los espectadores, dando tiempo y espacio al acercamiento y al entendimiento.

Es muy importante para este proyecto la existencia de un camino de vuelta en que el acto de generosidad de las mujeres que participan reciban las respuestas de los espectadores, con sus familias, con la sociedad que se les ha negado desde su confinamiento. Este proyecto no tendría sentido si no se recopilaran opiniones tanto por escrito (de aquí la llamada en la cabina a dejar mensajes para ellas) como por todo tipo de documentación, que será ordenada y se les hará llegar para que aspectos tan importantes como el dialogo, el reconocimiento y la autoestima se sumen a los aspectos formales de la muestra.

Centro Cultural CajaGRANADA Memoria de Andalucía

Avenida de la Ciencia, 2 18006 Granada