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Marisa Fernández-Cid. Alamé y Bondía en la Galería Astarté: INFRANQUEABLE 02. Límites y fronteras.

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Inauguración: 10 de enero de 2014

Hasta el 23 de enero de 2014

El paisaje centra el trabajo de Javier Almalé y Jesús Bondía, desde que en 2002 ambos artistas decidieran compartir y enriquecer las experiencias acumuladas en sus trayectorias individuales. Su primer proyecto conjunto, Paraíso

transformado, anunció los propósitos que hoy siguen motivando su empeño en comprender nuestra condición limítrofe y fronteriza. A través de la fotografía y del vídeo, Almalé y Bondía han ensayado distintas estrategias procesales cuya formulación conceptual y plástica ha variado en el tiempo, aunque sin apenas modificar la búsqueda principal que las anima. Los escenarios de la serie In situ -que la galería Astarté exhibió en 2011- se localizan en los Pirineos. Al año siguiente, la galería mostró el vídeo del proyecto Infranqueable 01. Límites y Fronteras. La acción se desarrollaba en la frontera. Y de la frontera al límite, nuevo escenario de Infranqueable 02. Límites y Fronteras. En la reinvención de su particular dramaturgia del paisaje, Almalé y Bondía regresan al comienzo, cuando caligrafiaron con zarzas las palabras básicas: acqua, caos y límite.

PRIMER ACTO. EN LA FRONTERA

Desde los bosques a ambos lados de los Pirineos de la serie In situ, Almalé y Bondía situaron la acción del primer acto de su proyecto Infranqueable en el paisaje que delimita y señala la frontera entre España y Francia. Se trataba de evidenciar la incertidumbre contemporánea mediante el encuentro dispar de imágenes en un territorio extraordinariamente frágil e inquietante. En la frontera construyeron una barrera especular que acoge la visión fragmentaria y alterada del paisaje fuera-de-campo. Y en la frontera convocaron a determinados artistas de cuyo trabajo se sienten especialmente próximos. Entre las imágenes reflejadas, las puertas de Rachel Whiteread.

SEGUNDO ACTO. EN EL LÍMITE

La frontera animó a Almalé y Bondía a pensar el límite en el segundo acto del proyecto Infranqueable. El límite, concepto extremadamente ambiguo, a diferencia de la frontera, que separa un estado de otro, es el punto o momento que señala la separación entre dos cosas, en sentido físico o inmaterial. También es el umbral de una puerta, a través del cual se penetra en el interior de algo, en sentido físico o inmaterial. Las puertas de Rachel Whiteread son contenedores de tiempo y memoria. De tiempo y memoria están hechas las imágenes del límite que Almalé y Bondía construyen en un paisaje que es una franja estrecha de territorio donde se instalaron unos y otros. En realidad se

trata de un paisaje barrera localizado en la Sierra de Alcubierre, provincia de Huesca, donde la historia sitúa el ataque francés durante el Segundo Sitio de la Guerra de la Independencia. Delante de aquellas colinas en forma de herradura, con cimas planas y laderas muy empinadas que descienden hacia inmensos barrancos, donde no crece nada, excepto brezos, hierbas, romero silvestre y arbustos achaparrados, sitúan Almalé y Bondía las puertas que contagian y camuflan de paisaje para sentir el sabor de lo invisible. El interés puede nacer repentinamente y hacernos descubrir lo que está a nuestro alrededor desde hace años. Y se trata de ver, no de mirar.

EPÍLOGO

La frontera es el elemento político más básico en cualquier paisaje, anota John Brinckerhoff Jackson, quien considera lo mucho que se ha infravalorado el concepto protector de los límites al optar por una arquitectura vigilante que hace uso de sistemas de control tan sofisticados que transparentan aquello que debiera permanecer invisible. Así queda evidente en la narración de las tres pantallas del vídeo Frontera en la memoria que se presentan en esta exposición junto a las fotografías de Infranqueable 02. Límites y Fronteras.

Extraído del texto de Chus Tudelilla. Diciembre 2013

Galería Astarté

Monte Esquinza, 8 28010 Madrid