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Carmen Thyssen: «El museo no puede perder su prestigio con exposiciones radicales»

Natividad Pulido. ABC.es, 11 de enero de 2008

-¿Qué ha ocurrido con la exposición de Francesca de Habsburgo?

-Para su exposición se iban a vaciar las salas del siglo XX, que son todas las de la planta baja. Ahí hay cuadros muy importantes de Pollock, Rothko, Lichtenstein... Mucha gente viene a verlos al museo. Hemos procurado que el público no se encuentre con la sorpresa de que hay una exposición que no tiene nada que ver con esos cuadros importantísimos y supercarísimos, que muy pocos museos tienen. Se están acondicionando las antiguas salas de exposiciones temporales del museo. Yo le dije que podía usar las actuales cuando estuvieran libres. Ella dijo que no quería esperar. El Patronato acordó que no se deberían desmantelar las salas del museo para hacer una exposición que aún no se sabía cómo se iba a hacer. No estaba cerrado el presupuesto, tampoco la lista de artistas: primero se dijo que unos artistas sí, luego que no...

-Hubo una primera propuesta...

-Parece que ella no tenía las obras.

-Y luego una segunda versión, que a usted no le parecía...

-Adecuada. Quizás más adelante podrán ir a las salas que se están acondicionando, si sigue con las mismas intenciones; a lo mejor cambian.

-¿No había una fecha cerrada? Se habló primero de diciembre de 2008, luego de febrero de 2009...

-No se puede aceptar en un museo que no depende del bolsillo privado una exposición cuando los presupuestos no están claros.

-La segunda propuesta era más radical. ¿Qué le parecía?

-Era muy complicada. El Museo Thyssen tiene mucho prestigio, que debe mantener siempre. En la lista había artistas conocidos, otros bastante menos. Yo me comprometí con mi marido. Estoy encima de que el museo funcione como debe ser.

-¿Está de acuerdo con que se abra el museo a la colección de la hija del barón?

-El museo no puede perder su prestigio con exposiciones radicales. Hay que tener mucho cuidado. Por esa razón se cuida y se vigila mucho. El Ministerio de Cultura y el Patronato están de acuerdo. Por eso no se dio el visto bueno.

-¿Qué se acordó en el Patronato al respecto?

-Aplazar la muestra hasta que estén listas las nuevas salas de temporales.

-Que será...

-En un año u ocho meses.

-¿Francesca está de acuerdo con ese aplazamiento?

-No tiene más remedio.

-¿No hubo voces a favor de Francesca en la reunión?

-Todos estábamos de acuerdo en que no se hiciera de la forma que quería hacerlo. La colección de mi marido, que pertenece a España, no se ha instalado aquí para que todo sean salas de exposiciones temporales.

-¿No cree que el Museo Thyssen sea el lugar adecuado para exhibir la colección de Francesca?

-Para exposiciones temporales ya se verá.

-No la veo muy partidaria...

-Bueno, es que siempre se quedó que para eso estaba el Reina Sofía. Se ha dicho que las exposiciones del Thyssen eran hasta el siglo XX. No el XXI, como se quiere empezar a pensar. Ahora el Prado se lo ha saltado. Hace una muestra de Bacon, que está muy bien. Pero...

-El Thyssen ya ha expuesto a artistas vivos: Rauschenberg, Arikha, Estes, Bae Bien-U...

-Fue en contra de mi parecer. Yo quería respetar al Reina Sofía. Cada museo debe tener su identidad. ¿Por qué unos artistas vivos sí y otros no? Te pone en un compromiso enorme.

-La idea de Francesca era colocar una obra de Ernesto Neto de nueva producción en el vestíbulo del museo. ¿Qué ha pasado?

-Había que reinstalar los retratos de los Reyes, de mi marido y de mí, que pintó Macarrón -están desde que se inauguró el museo y son excelentes- y las esculturas de Rodin que presté gratuitamente. La obra de Neto tenía piezas muy grandes. Colgaban del techo cosas con hierbas aromáticas; caían unas bolsas desde el techo con especias, de las que salían florecitas.... Era un gasto enorme y estamos en crisis.

-¿Se ha descartado?

-Sí. Con la cantidad de salas temporales del museo no hay por qué destrozar una cosa. He estado en contra. También el Patronato.

-Parecía que las aguas habían vuelto a su cauce, pero es evidente que siguen revueltas...

-Con Francesca toda la vida será lo mismo. La conozco desde hace muchos años. Al despedirse en el Patronato me dio un beso después de decirme unas cuantas cosas insolentes. No pasa nada. Cuando viene y me da un beso, se lo doy; si no me lo da, no se lo doy. Esa es la vida con Francesca. Es así. Con su padre le pasaba lo mismo.

-Vamos, que están condenadas a no entenderse.

-No lo sé. Ella tiene un carácter fuerte. Yo también. Me comprometí con Heini a que este museo estuviera bien llevado. Por eso lucho por él. Le propuse a Francesca poner la pieza de Neto en el jardín con una carpa. No le gustó la idea.

-¿El presupuesto iba a ser muy elevado?

-Era muy alto. Luego hay sorpresas. Pero como se llama Thyssen... Bueno, ahora se llama Habsburgo. Yo jamás he expuesto en el museo cosas mías o de mis amistades. Sólo voy allí a vigilar.