Carlos Irijalba en Juan Silió Madrid | Love that Bird
Carlos Irijalba. Love that Bird. Trabajo en proceso, 2026
Bajo el título “Love that Bird”, el artista Carlos Irijalba (Pamplona, 1979) presenta su primera exposición en el espacio madrileño de la galería Juan Silió, un conjunto de trabajos de nueva producción sobre la libertad de movimiento inherente a la materia, que compartimos tanto por seres animados como inanimados. Irijalba toma como punto de partida la inercia giratoria del primer impulso que dio origen al universo y que mueve hoy en día las aguas, las nubes, los pájaros y también, los seres humanos por magnetismo y de forma pulsar o rítmica.
Al igual que la materia se complejiza conforme el universo se expande y entropiza, las obras de esta exposición responden a dinámicas materiales ya existentes que se aglutinan, bifurcan o coagulan para formar nuevas posibilidades.
Inauguración: sábado 31 de enero, 11 - 14.30 h.
Carlos Irijalba. Love that Bird. Trabajo en proceso, 2026
Irijalba apuesta en esta exposición por utilizar solo flujos materiales ya existentes, sin diferenciar entre materia orgánica o antrópica (creada por el ser humano). En un mundo que “ya está lleno y no nos contiene”, propone la reutilización de materiales ya producidos y provenientes del ámbito industrial y el audiovisual, dos sectores donde la hiperproducción es acuciante.
Al entrar en la sala encontramos la serie nothing/nobody moldes industriales de arena usados para bloques de motor de la década de los 80 y 90 del siglo XX, ya fosilizados, que a modo de arqueología corporativa han salido del ciclo productivo para regresar ciclo natural, acumulándose de manera que crean nuevas orografías, semejantes a colinas en Navarra, su tierra natal. Irijalba rescata estas reliquias formales que en su momento fueron un secreto industrial y ahora, ya desgastados por la lluvia y el viento, nos trasladan a un contexto cultural donde aparecen reminiscencias de la Oaxaca precolombina, la escultura moderna de fin de siglo o el atrezzo de una película de Indiana Jones, pero es nuestra retina, ya sesgada por la acumulación de imágenes, la que recupera estas referencias. Estos moldes de arena se crearon para tener una duración determinada, en otro ejemplo de la biomimética de la industria (presente de manera recurrente en la obra del artista), recuperando la importancia de su naturaleza, de su química inherente.
De forma casi antagónica en la exposición se muestra Acid nature una serie de aluminios fluidos, llamados, en el argot, blandos o dulces. En los últimos años, Irijalba ha intentado que el metal se exprese libremente generando un ciclo de fundido y vertido en busca de un consenso entre artista y material más coherente con el primer principio de la termodinámica que nos explica como la energía ni se crea ni se destruye, se transforma. Estas formas espontáneas donde no hay composición, sino edición y destilado formal, nos recuerdan elementos primigenios como meandros o vísceras, y muestran que la materia llamada inerte se mueve también por deseo.
El aluminio, emblema de la producción aeronáutica por su capacidad para conducir o contener otras energías (principalmente eléctrica y térmica), nos habla aquí de la confluencia entre aerodinámica e hidrodinámica, enfatizando que lo que está solido o fluido en este momento, lo está porque se dan las condiciones idóneas y éstas manifiestan un equilibrio muy frágil entre el entorno prehumano y el fabricado. Estas esculturas se acercan al campo de la biosemiótica, mostrando cómo una línea de información genética reacciona frente a un entorno dado. Al mismo tiempo, apelan al empeño humano de determinar la materia, señalando en concreto la responsabilidad del artista en su deglución del mundo.
Por último, en la película de reciente producción “LOVE THAT BIRD” el artista nos sitúa ante el asunto de la aerodinámica y la mecánica de los cuerpos, que cobra aquí un alcance político de escala universal. La película nos muestra cómo las aves tienen esta brújula interna que dicta su rumbo, consecuencia de su lectura del magnetismo terrestre. Esto nos lleva a la idea de "migración" y la libertad de movimiento de los cuerpos a lo largo del globo antes de la idea humana moderna de frontera. Esta falta de conexión del ser humano postmoderno se traslada a las formas, un tanto patéticas, en que los humanos se acercan al sueño de volar, con réplicas de aeronaves pesadas, pilotadas aquí por jubilados con una gran barriga y halcones transportados como pasajeros. Una especie de mala interpretación fallida permanente de las fuerzas reales que nos mueven. El sedentarismo palpable de estos personajes denota un sistema posteficiente en el que el ocio sintomatiza un carácter superfluo o excedente energético.
De este modo, pájaros, moldes fosilizados, aluminio vertido y película de metraje encontrado conviven en un baile de materia e imagen que se extiende a lo largo de la exposición, viendo cómo la latencia inscrita en la materia o en los minerales esenciales constituyen un preámbulo de lo vivo.
El trabajo de Carlos Irijalba se basa en el principio de relevancia, el carácter necesario o superfluo de un objeto para existir en el mundo. La necesidad de ser selectivos y responsables de los objetos que secretamos, ya que a veces el silencio o el vacío es la mejor contribución. Desde esta posición, el trabajo se centra en la relación potencial del objeto, imagen o instalación para activar los lugares donde viven y reaccionar a un entorno existente utilizando la escala espacio-tiempo humana como medida para comprender el mundo. El trabajo reacciona a la experiencia relativa del tiempo, el espacio y la construcción ficticia del territorio. El ritmo geológico, los ciclos naturales y los creados por el hombre son cruciales en su trabajo como medio con el que posicionar nuestra dimensión crítica del momento actual.
Carlos Irijalba. Love that Bird. Trabajo en proceso, 2026
Carlos Irijalba vive y trabaja en Nueva York. Fue artista residente en la Rijksakademie de Amsterdam en el periodo 2013/14 y se graduó en la Universidad del País Vasco y UDK Berlín en 2004. Ha sido galardonado con el PAIR Program New York City Culture, departamento de Diseño y construcción en 2023, la Beca Guggenheim Bilbao de fotografía 2003 y la beca de Artes Plásticas Marcelino Botín 2007/08 o el premio Purificación García 2009 y Generaciones 2009, entre otros. Recientemente ha expuesto en centros internacionales como el Kunst- museum de Bonn, Tale of Tube, Rotterdam, Galeria Municipal do Porto, Caixa Forum Madrid y Barcelona, Shanghai Biennal, CCCB Barcelona, MUMA Melbourne or LMCC New York.
Martes a viernes: de 11 a 19h. Sábado: de 11 a 14h.
C/ Doctor Fourquet, 20. 28012 Madrid.