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Belen Poole. Exposiciónes Irene Grau / Ricardo Cases. Centro de Arte Alcobendas

-metría. Irene Grau

-metría. Irene Grau

14 abril 2016 - 14 mayo 2016 Centro de Arte Alcobendas

Como el agua que se extiende o se estrecha según la forma de su cauce, así el hielo [en el glaciar] se adapta a las dimensiones del barranco que lo contiene; sabe ajustarse exactamente a la roca, tanto en la gran hoya cuyas paredes se apartan por ambos lados, como en el desfiladero donde el paso se cierra casi por completo. De un modo similar a cómo el geógrafo Élisée Reclus describía las transformaciones del arroyo corriendo por la superficie de la tierra, las diferencias de anchura en el camino revelan también el flujo del paso. Esto responde en cierto sentido a esa idea de caudal que comienza por medir el ancho del cauce en línea recta, en relación a la curva que se dibuja bajo la tensión de la superficie del agua. Los pasos están también envueltos en un proceso de erosión que dibuja líneas, hundiendo la superficie. Long lo dejó claro ya en el 67.

En -metría Irene Grau realiza una serie de paseos, derivas sin rumbo definido, en los que mide constantemente las transformaciones en el ancho del camino, sirviéndose de una serie de varas, algo que parte de aquella referencia indispensable en la península ibérica como unidad de longitud, y que provenía de un sistema de medida antropométrico. Posteriormente, esas varas se clasifican y reordenan en función de su longitud, sirviéndose de la gradación propia de otro sistema de medida, ahora cromático; el tintométrico.

Y es que caminar es la primera herramienta fundamental con la que medir y medirse en el mundo, y esa urgencia por la medida, una obstinada necesidad.

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PALOMA AL AIRE. RICARDO CASESPHotoEspaña 2016

5 mayo 2016 - 22 junio 2016 Centro de Arte Alcobendas

Criar un palomo campeón supone prestigio y ganancias. Pintado con combinaciones de colores primarios, igual que una bandera o un equipo de fútbol, el palomo seleccionado, criado y entrenado para aparearse, se convierte en una proyección del palomista, que encarnará ante la comunidad su éxito o fracaso deportivo, económico y sexual. Lejos de sus miserias cotidianas, el colombaire tiene en el universo colombófilo una vida paralela donde puede llegar a lo más alto. Solo hace falta tener un ave ganadora. El palomista se queda en tierra, pero su proyección puede volar.

Este trabajo propone un estudio del juego como acto simbólico, como proyección y forma de relacionarnos con el mundo. Un grupo de hombres corriendo por el campo tras sus palomos observando su apareamiento, discutiendo las reglas y los arbitrajes, acto que remite a la documentación etnográfica de ritos de tribus remotas, o al grupo de niños que inventan el juego mientras descubren el mundo.