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Las cuentas de Barceló, hoy en claro

La Fundación Onuart se reúne para estudiar el pago pendiente de la cúpula y reactivar el arte de la Alianza de Civilizaciones

No sólo el arte y la cultura en España sufren la crisis y la reducción de presupuestos, también los primeros proyectos de arte español para el exterior amenazan con quedarse estancados. La exorbitante bóveda de Barceló, que en opinión de expertos constituyó el mayor contrato individual del Estado sin concurso público, no sólo está sin pagar sino que no se vé cómo logrará saldarse.

La crisis, el déficit del Estado y la precariedad presupuestaria en el Ministerio de Exteriores mantienen un número de contratos sin pagar, cuatro meses después de la inauguración. Los costes, hasta ahora no publicados, se dispararon hasta quintuplicarse y falta aún un 40% por abonar.

En este contexto, la Fundación Onuart, creada para dar cobertura a la designación de Barceló para remozar los techos de la sala XX de la ONU en Ginebra, parecía periclitada desde su nacimiento, pero el ministro Miguel Ángel Moratinos ha decidido reactivarla, hay nuevos nombramientos y se rumorean proyectos y hasta nuevas cúpulas.

Hoy se reúne el Patronato de Onuart en el palacio de Viana de Madrid, lo que no había vuelto a hacer desde el 3 de junio de 2008. En su orden del día, al que ha tenido acceso este diario, se pretende modificar los artículos 16 y 17 de los estatutos, nombrar al secretario y la confirmación de un nuevo director general.

Jorge Lasheras, presidente de Yamaha Motores en España, será propuesto por el ministro y su mano derecha desde los comienzos de este proyecto, el actual embajador en Moscú, Juan Antonio March. Lasheras sustituye al banquero francés Louis Bazire, destinado por el BNP a Brasil, y del que poco se sabía dada la oscuridad de toda la operación.

En la junta se presentará a los patronos y entidades la finalización de la bóveda de la Alianza de Civilizaciones de Ginebra y el futuro desarrollo de la Fundación. La finalización real parece complicada al no haber cómo hacer frente, por lo que parece, a los pagos restantes dada la factura final, de la que faltan por pagar 8 millones, mayormente la parte del Ministerio

Fuentes diplomáticas confirman las escaseces en el Palacio de Santa Cruz, que por ejemplo estan forzando a tener que nombrar embajadores «en misión especial» allí donde no hay dinero para abrir embajadas. Esto ha producido malestar y situaciones afrentosas, como la reciente en Georgia donde, por tal circunstancia, el embajador no fue recibido y, de seguido, decidió renunciar al puesto; similar irregularidad se ha visto con el embajador de pega, nombrado en Gambia para la visita de la vicepresidenta Fernández de la Vega.

Respecto a los puntos del Estatuto que van a ser modificado, el Art. 16 estipulaba que la Secretaría del Patronato recaerá en la persona que ocupe el puesto de embajador en Ginebra, que no tendría la condición de patrono por lo que interviene en las reuniones sin voto. El Art. 17 prefiguraba que el Patronato se reuniese a fin de hacer balance de situación, exminar la memoria y la liquidación del presupuesto, y esto al menos dos veces al año, lo que había incumplido en 2008. La segunda debía ser dentro de los tres últimos meses del ejercicio, para examinar el presupuesto siguiente y el plan de actuación, lo que hará ahora, y es duda razonable preguntarse por el saldo actual y rumores de propuesta como el de posibles nuevas cúpulas en sedes de la UE.

Por último el Art. 17 establece que el Patronato también podrá tomar decisiones, por escrito y sin votación, a propuesta de su presidente, el ministro. Así tal vez el nombramiento del director general, del que Miguel Ángel Moratinos informa a los patronos en su carta, argumentando «la plena disponibilidad para asumir con carácter inmediato la función», «su larga experiencia en la escena internacional, así como su interés y conocimiento sobre cuestiones de arte y mecenazgo y su prestigio en el mundo empresarial».

ABC.ES RAMIRO VILLAPADIERNA | BERLÍN Martes 24, marzo 2009