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Respuesta a la Declaración de Cartagena

Carta a José María Lassalle, Secretario de Cultura del Partido Popular.

Estimado José María,

conseguimos finalmente el documento emitido en Cartagena sobre la política cultural del Partido Popular, y tras debatirlo en la junta directiva del Instituto de Arte Contemporáneo, nos gustaría hacer algunas observaciones sobre el mismo.

Estamos de acuerdo en que la cultura es un asunto de Estado, y que el gobierno tiene debe asumir sus responsabilidades en la promoción interior y exterior de la misma, estableciendo las condiciones para que pueda desarrollarse libremente. Desde luego, defendemos que las imposiciones ideológicas son intolerables. También en que el diseño institucional es muy mejorable: deberíamos exigir más coordinación y más eficacia.

No apoyamos, sin embargo, que su concepción haya de ser monolítica. La cultura es no sólo un territorio para la pluralidad y para el debate, sino que puede también acoger el "desencuentro". No necesitamos decirte que la defensa de una sola "identidad de la Nación española" podría resultar muy problemática.

Pero los puntos que más nos han preocupado son el 6 y el 7. La mayor parte de las actividades relacionadas con las artes plásticas actuales no pueden en absoluto considerarse "industriales", y buena parte de ellas se desarrollan al margen del mercado, o con una vinculación muy débil al mismo. Nos oponemos a la idea de que "En última instancia, los criterios de calidad y de preferencia en el ámbito cultural se fijan en el mercado". Te aseguramos que el mercado del arte no es en absoluto fiable en el reconocimiento de la calidad; y que una gran proporción del arte de calidad no tendrá nunca éxito de mercado. No abogamos por la "creación de figuras de excepción" sino por el apoyo a los creadores y a la producción patrimonial. La política cultural no puede, en el caso de las artes plásticas, tener criterios exclusivamente comerciales. El coleccionismo privado es en España incapaz de absorber la producción de los artistas, pues se trata de un mercado muy minoritario. El arte se hace ante todo para los ciudadanos, no para el comprador particular. Y deben ser las administraciones y las instituciones públicas las que canalicen el arte hacia el público.

Finalmente, nos parece peligroso aplicar concepciones utilitarias, economicistas, a la cultura. Sí compartimos que tiene un muy beneficioso "efecto social", pero no ligado a la idea de "productividad". Y su "efecto económico" no debería, en nuestra opinión, ser el objetivo principal de las políticas culturales, aunque pueda ser la consecuencia de las mismas.

Lo que siempre reclamamos a los gestores públicos es que cuenten con la opinión de los profesionales. Por ello pedimos al Partido Popular que, en su programa para la cultura, incluya la elaboración de planes estratégicos para el arte contemporáneo en las diferentes comunidades autónomas, a partir de mesas de trabajo plurales y profesionales, y que se adopten las "buenas prácticas" que el sector demanda para los museos y centros de arte contemporáneo.

Y que cumpla sus propios principios, expresados en esta Declaración. Como sabes, después de hacerse pública, se produjo el nombramiento claramente partidista del nuevo director en el MuVIM, al que la comunidad artística ha respondido ante los medios de comunicación (te copio abajo el comunicado emitido). Y, días después, el Presidente Camps hizo de la inauguración del edificio del MACA en Alicante un acto fundamentalmente político. Un museo, por cierto, sin proyecto y sin director.

Links de algunas noticias sobre este último evento:

http://www.elpais.com/articulo/Comunidad/Valenciana/Empezar/mal/pie/elpepuespval/20100607elpval_4/Tes

http://www.diarioinformacion.com/alicante/2010/06/01/camps-o-estrategia-resistenciabr/1014550.html

http://www.lasprovincias.es/v/20100601/alicante/maca-abre-puerta-oficial-20100601.html.

Quedamos a tu disposición para hablar sobre éstos y otros asuntos.

Cordialmente,

Elena Vozmediano